A lo largo del tiempo, Dios ha mandado a Sus hijos que construyan templos. Cada templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una casa del Señor. En la casa del Señor, los miembros de la Iglesia participan en ceremonias sagradas, llamadas ordenanzas, que los acercan al Padre Celestial y a Jesucristo y los preparan para recibir bendiciones eternas (ChurchOfJesusChrist.org).
Todo en el templo nos lleva a Dios, que es nuestro Padre Celestial, y a Su Hijo, Jesucristo, que es el Salvador del mundo. En el templo, los miembros de la Iglesia aprenden más sobre las enseñanzas de Jesús y cómo seguir Su ejemplo perfecto. Los Santos de los Últimos Días creen que las mayores bendiciones de la vida solo son posibles a través de Jesucristo, quien extiende Su amor y gracia a todas las personas. Su Expiación infinita y su gloriosa Resurrección ofrecen esperanza en un mundo desafiante (ChurchOfJesusChrist.org).
“Porque he aquí, he aceptado esta casa, y mi nombre estará aquí, y me manifestaré a mi pueblo en misericordia en esta casa” (Doctrina y Convenios 110:7).
¿Por qué crees que Dios tiene una casa en la tierra?
¿Cuál es la diferencia entre una casa de reuniones y un templo?