“Creemos que cuando las personas mueren, sus espíritus perduran y tienen la libertad de aceptar o rechazar las ordenanzas del templo realizadas en su nombre. No se les obliga a aceptar estas ordenanzas, ni se les incluye como miembros en los registros de la Iglesia. Más bien, realizar ordenanzas en su nombre es un acto de servicio, ofrecido libremente por los miembros de la Iglesia por amor y sincera preocupación por el bienestar eterno de todos los hijos de Dios. Es evidencia de nuestra certeza de que Dios ama a todos Sus hijos y que, debido a la Expiación y Resurrección de Jesucristo, la muerte no es el final de nuestra progresión eterna”ChurchOfJesusChrist.org).
¿Por qué los Santos de los Últimos Días se bautizan por sus antepasados fallecidos?
¿Cómo te sientes al saber que nuestro Padre Celestial es tan misericordioso que proveyó una manera para que todos sus hijos regresaran a casa?